Lewis Hamilton terminó quinto en el GP de Turquía y perdió el liderato del campeonato en favor de Max Verstappen. Durante la carrera, Hamilton pensó que podría llegar hasta el final con el mismo juego de neumáticos, pero Mercedes explicó que eso podría haber sido malo.
Debido a su nuevo motor de combustión, el británico salió desde la P11 y tuvo que luchar por subir en la parrilla. A ocho vueltas del final de la carrera, Hamilton fue llamado a boxes para poner un nuevo juego de neumáticos intermedios. Según James Allison, fue un caso de “más vale tarde que nunca”.
“El mejor momento para haber parado habría sido alrededor de la vuelta 36 o 37, que es cuando Valtteri (Bottas, que finalmente ganó la carrera) y Verstappen pararon. Si Lewis hubiera hecho lo mismo y hubiera tratado sus neumáticos con amabilidad y delicadeza, entonces es muy probable que hubiera llegado a la cuarta posición cómodamente y tal vez hubiera podido presionar a Sergio (Pérez) por el tercer puesto y tal vez adelantarlo. Habría sido estupendo”, dijo Allison citado en la web oficial de la F1.
Allison continuó: “Nos quedamos en la pista durante más tiempo esperando que la pista se secara. Cuando nos dimos cuenta de que teníamos que haber hecho esa parada, tuvimos que cortar por lo sano, y fue en la vuelta 41. Al final continuamos un poco más, otras nueve vueltas con los neumáticos degradándose todo el tiempo”, dijo.
“El ritmo del coche era tan pobre que si no hubiéramos parado, estaríamos en torno a la séptima u octava posición, basándonos en la forma en que los neumáticos se estaban degradando progresivamente”, finalizó.
